El proyecto instalativo Humus Submarino, realizado en el marco de la residencia artística PONOS (abril–junio de 2025), se inspira en la lectura de la obra de la filósofa y escritora Donna Haraway. Según Haraway, en el contexto de las crisis ambientales, la posthumanidad debe convertirse en humus: un entramado de conexiones complejas que posibilita el desarrollo y la persistencia de la vida. El proyecto pone el acento en el diálogo entre lo orgánico y lo artificial dentro de los ecosistemas marinos, cada vez más saturados de residuos tóxicos de origen humano. La propuesta se articula en diferentes secciones, todas ellas unidas por el uso de una misma gramática visual: la representación de un gabinete de ciencias naturales. Esta institución, heredera del pensamiento antropocéntrico, se reconfigura aquí como un recurso para clasificar lo inclasificable: formas híbridas, situadas entre lo vivo y lo inanimado, que se organizan dentro de un espacio de ficción especulativa.